“Nunca subestimes los efectos del caos en tu vida”
Karen Kingston

En algunos momentos de nuestras vidas todos tenemos cosas pendientes como archivar documentos, arreglar los armarios, llamar a esa persona, coser un botón. Cosas pendientes en todos nuestros ámbitos.

Algunas de estas cosas pueden estar pendientes por falta de tiempo, otras por pereza y otras porque no queremos afrontar los cambios o las decisiones por tomar. Todas estas cosas pendientes pueden llegar a ser verdaderas molestias y por tanto, grandes fugas de energía, esa energía que podríamos utilizar para hacer algo mucho más beneficioso en nuestra vida.

Cada una de esas cosas pendientes las estamos tolerando y en algún momento requieren uno de nuestros pensamientos que más o menos comienzan con “tengo que…” y que cuando lo que está pendiente lo consideramos más importante este “tengo que…” llega con una sensación de nudo en el estómago, en esta categoría podemos incluir, la conversación pendiente con alguien, retomar los estudios, buscar un nuevo trabajo o por fin… aprender a tocar la guitarra. Esa sensación que nos avisa de que tenemos que ponernos en marcha.

Para ponernos en marcha lo mejor es hacer una lista y poner una fecha y un espacio para comenzar a estar “al día”. No sólo hay que eliminar lo que tenemos postergado, también darnos cuenta de que hemos postergado aquello que sabemos que realmente queremos hacer y que no encontramos tiempo para hacerlo. El tiempo para nosotros mismos lo tenemos que crear ahora, no nos va a caer del cielo nunca, este es el momento de poner en marcha los proyectos o nuestra vida será un sueño sin realizar.
Tanto para arreglar cosas pequeñas que son molestas como para afrontar decisiones importantes que venimos postergando, acudir al psicólogo puede ser de gran utilidad ya que nos ayudará a conseguir una buena toma de decisiones y una mejor calidad de vida. Y finalmente recordar uno de nuestros más sabios refranes: “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”.

Mª Ángeles Muñoz
Psicóloga