Técnicas de Mediación

¿Qué es la mediación?

Llamamos mediación al proceso que se realiza entre dos partes en conflicto mediante el arbitraje de un tercero neutral.  Existen muchos campos en los que se aplica entre ellos el ámbito empresarial, laboral, legal, familiar y dentro de éste es especialmente importante y necesaria en caso de separaciones o divorcios.
Aunque todas las mediaciones son importantes nos vamos a centrar en este último punto, es decir, la mediación en caso de divorcio. Según los últimos datos el 80% de las parejas que acuden voluntariamente a la mediación logran llegar a un acuerdo, mientras que sin dicha intervención el porcentaje se reduce hasta el 20% y no sólo se llega a más acuerdos sino que los acuerdos a los que se llega, al ser voluntarios, se cumplen en mayor medida que los decididos por decisión exclusivamente judicial que suelen regirse por “Convenios Regulados” excesivamente encorsetados. Sin embargo, a pesar de su efectividad apenas un 1% de las parejas acuden a ella de forma voluntaria lo que nos indica que es un proceso cuyas múltiples ventajas son desconocidas para una gran parte de ellas, por ello vamos a describir las más importantes.
El divorcio supone para las parejas una experiencia desconocida e imprevisible y para la mayoría un salto al vacío, por ello nuestra intervención se centra en dos vertientes o etapas, la información y la mediación.
La primera fase de información consiste en poner en conocimiento de los miembros de la pareja las opciones que existen a la hora de separarse, las consecuencias del divorcio y su repercusión en todos los ámbitos, desde el económico al  emocional haciendo especial hincapié en  todo lo relativo a los hijos y su relación con padres, hermanos, abuelos y terceras personas.
La segunda fase recoge la mediación en sí misma, en ella se plantean la negociación de relaciones, intereses, plazos…
¿Cómo se produce la mediación?
La mediación es un proceso confidencial y voluntario, el mediador no impone la solución sino que pone los medios para obtenerla permitiendo la continuidad del diálogo, genera un espacio de confianza que facilita la comunicación. Ambas partes tienen ocasión de exponer sus razones y  escuchar las de su pareja aunque no todas se  compartan. El mediador organiza la información y propone soluciones partiendo de la premisa “ganar-ganar” creando un clima que favorece la comunicación y finalmente se intenta  llegar a acuerdos. Los acuerdos se ponen por escrito para afirmarlos y facilitar su seguimiento posterior e incluso podrán ser formalizados ante notario.
¿Qué ventajas tiene la mediación?
Ahorra tiempo y dinero.
Favorece la comunicación de los padres, lo que repercute favorablemente en los hijos.
Fomenta la responsabilidad de los padres en las decisiones que afectarán a sus vidas y a la de sus hijos.
Reduce el riesgo de que los padres utilicen a los hijos en el proceso como moneda de cambio.
Permite planificar de forma conjunta el futuro de los hijos lo que evitará problemas de conducta en las diferentes etapas de su crecimiento.
¿A quiénes va dirigida la mediación?
Dada su eficacia, va dirigida no sólo a las parejas que inician un proceso de divorcio sino también a quienes, llevando un tiempo divorciados, les cuesta llegar a acuerdos y en especial a aquellos que:
• Son conscientes de que la separación provocará una trasformación de su vida y de su entorno, en especial la de sus hijos.
• Han planteado separarse pero no saben qué hacer.
• Aunque están decididos no quieren que sea un proceso doloroso ni para ellos ni para sus hijos.
• Se plantean cómo decirle a los hijos que van a divorciarse.
• Quieren negociar como van a educar a sus hijos cuando estén  separados, qué normas poner, que tiempo pasarán con ellos o con sus familias, qué influencias tendrán sus nuevas parejas en la educación de estos…
• Quieren conocer cómo les afectará a su economía y a sus bienes o dónde vivirán.
• Quieren paliar el efecto negativo que el conflicto provocará  en un futuro comportamiento de sus hijos.
¿Qué se puede negociar en un proceso de mediación?
En el proceso se pueden negociar todos y cada uno de los aspectos de la futura relación y entre otros:
• Tiempo a compartir con los hijos.
• Educación de los hijos.
• Asignación de cantidades compensatorias para los hijos y cónyuges.
• Distribución de bienes comunes.
• Relaciones con futuras parejas.
Los acuerdos obtenidos deben recoger el máximo detalle para evitar controversias posteriores en su aplicación.
Nuestro centro.
Nuestro centro cuenta con personal titulado y especializado para este fin, ofrece la posibilidad de realizar todo el proceso uniendo el punto de vista de la psicología con el de la mediación y también, si fuera necesario, a petición de los interesados les facilitaremos el contacto con abogados independientes especializados en mediación.
Precio y duración de la terapia.
El proceso de mediación dura alrededor de diez sesiones, dependiendo de la voluntad de acuerdo de la pareja. Su precio es el mismo que el de la Terapia de pareja. Puedes consultarlo en el apartado de “Tarifas”
Si deseáis conocer más aspectos sobre la mediación quizá os puedan ayudar estos artículos sobre: Divorcio sano, Familias reconstruidas y el divorcio y los niños y seguiremos publicando más…