“Tras la conducta de cada uno depende el destino de todos”.
Alejandro Magno.
Tiempos difíciles
Nunca pensé que tendría que vivir una pandemia, creía que lo peor lo había pasado mi madre con una guerra que le dejó recuerdos indelebles, pero esto es también como una guerra, un nuevo tipo de guerra y como tal nos hace actuar desde el miedo y es que en una situación así salen nuestros instintos más básicos de supervivencia.
Quién nos iba a decir que, aquello de lo que renegábamos, ahora nos parece una bendición. Hay que ver… como las emergencias cambian nuestro punto de vista. Y es que ahora los valores se han modificado, la realidad es distinta. Lo que antes nos parecía importante, ahora es secundario y nos damos cuenta de que todo es relativo ¿Nos servirá esto como aprendizaje para el resto de nuestra vida?
Sabemos que el instinto nos lleva a protegernos a nosotros mismos, pero ha llegado el momento de pensar en que no somos únicos, que formamos parte de un todo y por tanto, que lo mejor para cada uno de nosotros es trabajar por el bien común, lo que hará que esta crisis sea más corta.
Por todo ello, si no es imprescindible, ¡quédate en casa!
Mª Ángeles Muñoz
Psicóloga