Resiliencia y mindfulness

“La historia es un constante volver a empezar” Tucídides, historiador griego.

La vida no siempre es fácil, cuando sufrimos un revés importante como una enfermedad grave, la pérdida de un ser querido, una ruptura o la pérdida del trabajo, sentimos que es muy injusta.
Muchos son los momentos en que tenemos la sensación de que el suelo se mueve bajo nuestros pies y entonces el miedo nos bloquea y nos paraliza. Cuando una parte de nuestra vida se ve alterada repercute en todas las demás, poniéndolas también a prueba.
Pero como ya sabemos, lo importante no es lo que nos pasa sino lo que hacemos con aquello que nos pasa. Las crisis nos marcan y nos cambian, aprovechar la perspectiva que nos da ese cambio puede ser muy positivo.
Después de una caída, cuando pensamos que ya no podemos más, surgen nuevas fuerzas que nos ayudan para seguir adelante y para volver a empezar. En realidad la RESILIENCIA forma parte del ser humano, por ello observamos como ante las catástrofes de todo tipo, las personas con su instinto salen a flote y luchan por la supervivencia.
El procurar ver nuestra vida de forma diferente puede ayudarnos a sacar nuestra creatividad y así tener una vida más gratificante.
Cuando vivimos DÁNDONOS CUENTA tenemos una visión más amplia de nuestra vida. Valoramos lo que tenemos y que hasta ahora no hemos dado importancia como saborear una comida, oler una rosa, disfrutar de un paseo bajo un cielo azul; darnos cuenta de que nos sentimos bien y con energía y realizar actividades que nos resultan interesantes en las que podemos estar presentes y donde desarrollamos nuestras habilidades, tanto que sintamos que en ese momento no hay nada más.

Volver a darle valor a nuestro presente hace que recordemos a Mahatma Gandhi:
“Vive como si fueras a morir mañana y aprende como si fueras a vivir eternamente”

M. Ángeles Muñoz
PSICÓLOGA