“¡Qué extraño es todo hoy! ¡Y ayer sucedía todo como siempre!… ¿Habré cambiado durante la noche? Pero si no soy la misma, el asunto siguiente es ¿quién soy? ¡Ay, ése es el gran misterio!”

Alicia en el país de las maravillas. Lewis Carroll

Se puede definir el malestar emocional como un conjunto de sensaciones subjetivas, con una serie de síntomas inespecíficos que disminuyen la calidad de vida, generando vulnerabilidad en todas las áreas tanto física, social como emocional.

El malestar emocional puede surgir cuando nos sentimos amenazados de alguna manera y se puede relacionar con la propia persona, su red social, su cultura… Tiene que ver con la forma en que la persona interpreta el mundo.

Las preocupaciones cotidianas como: la falta de dinero, problemas con la pareja o con los hijos y en general los diferentes reveses de la vida, pueden producir sensaciones de malestar que no siempre sabemos definir.

Estas sensaciones de malestar se pueden manifestar como: irritación, tristeza, falta de energía, vacío interior entre otros síntomas y hacen que nos sintamos mal aunque no sepamos muy bien definir por qué.

Los síntomas antes mencionados no son malos en sí mismos y hay ocasiones en que, justamente, lo bueno es sentirlos. Sin embargo, cuando no podemos reconocerlos, ni explicarnos la razón de los mismos y se alargan en el tiempo, puede llevarnos a conductas que generen verdaderos trastornos como: dependencia, ansiedad crónica y depresión entre otros.

La auto-observación es el primer paso para poder superarlo, esto nos ayudará a poner nombre a nuestras emociones y de esa forma nos será más fácil gestionarlas.

Desde la psicología positiva, Martin Seligman nos propone aprender a ser optimistas. Tenemos la elección de cambiar nuestros pensamientos y siempre podemos ejercerla, para ello utilizar afirmaciones positivas nos puede ayudar ya que nos permite cambiar el foco de nuestra atención.

La opinión que tenemos de nosotros mismos es fundamental para superar el malestar emocional, por ello, trabajar nuestra autoestima es imprescindible.

Ser consciente de uno mismo significa ser consciente de nuestros estados de ánimo y de los pensamientos que tenemos acerca de esos estados de ánimo”.

Daniel Goleman

 

M Ángeles Muñoz Roldán

Psicóloga