Dar malas noticias a los niños

“La infancia tiene sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más insensato que pretender sustituirlas por las nuestras”

(Rousseau 1712-1778)

 

El sistema cognitivo de los niños pasa por diferentes etapas según la edad cronológica, lo que significa que van adquiriendo habilidades para entender la información del mundo, por lo que no se está igual de preparado para entender y asimilar ciertas noticias a todas las edades.

Por eso debemos adaptarnos a la edad del niño cuando vayamos a explicarle algún acontecimiento que afecte a su vida de manera importante. En Psicología hablamos de diferentes etapas en el desarrollo infantil, de las funciones cognitivas que tienen que ver con el desarrollo cerebral.

Teniendo en cuenta que un niño no tiene desarrollado el sistema cognitivo como el de un adulto, no será adecuado hablarle como tal, sino que le facilitaremos la información emocionalmente impactante de manera que pueda entenderla y gestionarla adecuadamente con la ayuda de los padres. Así evitaremos causar más daño que la propia noticia negativa o suavizar la misma hasta que tenga edad para entenderlo y poder calmar su angustia.

A continuación se exponen unas pautas generales para explicar y responder a las preguntas de los niños frente a un evento traumático, ya sea la muerte de un progenitor,  un divorcio,  un atentado o un desastre natural etc.

Como hablar con los niños menores de 2 años: 

En esta etapa la clave es el contacto físico y ocular con el niño porque todavía no usa el lenguaje, por lo que se evitará dar explicaciones de lo sucedido, se le debe proteger de las malas noticias con el contacto y las caricias de las personas de apego; se debe evitar gritar, llorar delante de él porque el niño es muy sensible a los estímulos y le pueden provocar miedo.

Piaget llamó a esta etapa, que abarca desde el nacimiento hasta los 2 años, etapa sensorio-motora porque el niño aprende a manipular objetos, pero no puede entender que continúen existiendo cuando desaparecen, ya que no ha adquirido la habilidad de mantener una imagen mental del objeto (o persona) sin percibirlo. Si la persona de apego ha fallecido debe tomar contacto físico con él otra persona cercana, para que vuelva  a establecer un vínculo afectivo con el que el bebe se sienta seguro.

Como hablar con los niños de 2 hasta los 7 años aproximadamente: 

De los 2 a los 7 años habrá que explicarle las cosas utilizando el mundo de los símbolos porque a esta edad los niños se expresan a través del juego simbólico para resolver los conflictos que se les plantean.  Es decir los niños combinan lo real con lo imaginario, evocando situaciones ficticias como si éstas fuesen reales, creen que todo es real (por ejemplo, las pesadillas) y dotan de vida a seres inanimados, se convierten en héroes o princesas y sus personajes cobran vida.

Por ejemplo, nos es familiar ver a un niño que cura a su osito herido y le dice que todo ira bien; o un muñeco se convierte en un bombero valiente que salva del fuego a unas muñecas que representan su familia; o una niña cura la fiebre de su muñeca. Estos juegos simbólicos además estimulan su lenguaje.

A los 4 años normalmente ya está asentado el lenguaje y el niño muestra curiosidad a través de preguntas, se encuentra en la “edad del por qué” que implica una mayor necesidad de contacto y comunicación. 

Un hecho traumático a esta edad debe ser explicado de manera sencilla si el niño pregunta, usando su lenguaje, sus símbolos, sus personajes favoritos, es decir usando la fantasía y los cuentos que le gustan para transmitir el desenlace.

Los padres pueden jugar con los niños ayudándoles a curar a la princesa herida, a dar de comer a la muñeca, para ir conversando con ellos sobre el tema traumático en particular y que el niño lo vaya asimilando poco a poco.

Según Piaget entre los 2 y 7 años se corresponde con la etapa preoperacional donde los niños aprenden cómo interactuar con su ambiente a través de palabras y de imágenes mentales, está marcada por la creencia de que todas las personas ven el mundo de la misma manera y creen que los objetos inanimados tienen las mismas percepciones que ellos, y pueden ver, sentir, escuchar, etc..

Por tanto debemos evitar desahogarnos con el niño, a esta edad de ninguna manera hay que hablarle como si fuera un adulto, ni explicarle todos los detalles de lo ocurrido porque solo puede confundirle y generarle más angustia de la que pretendemos.

Como hablar con los niños de 7 hasta los 12 años aproximadamente: 

A partir de los 7 años los niños van abandonando el mundo del juego simbólico por el de las cosas más concretas, ya pueden entender y se puede razonar con ellos sobre las cosas que ellos han visto y experimentado.

Podemos explicarle las cosas que ocurren con más argumentos que a los niños más pequeños, sin mentir pero suavizando los hechos y tratando de que sientan que las cosas pueden mejorar.

Cuando el niño nos habla de sus miedos debemos decirle que le escuchamos y que puede contarlo, que se le pasará, pero no debemos entrar en dar todo tipo de explicaciones de por qué no debe tener miedo. Los comentarios y la preguntas del niño sobre temas de salud, enfermedad, muerte deben ser respondidas pero demasiadas explicaciones alimentan sus miedos.

De los 7 a los 12 años aproximadamente es la etapa cognitiva llamada por Piaget como etapa de las operaciones concretas, y se caracteriza porque el niño empieza a entender que existen más puntos de vista que el suyo propio y pueden razonar sobre cosas concretas que son reales, en cambio los objetos imaginados o los que no han visto, oído, o tocado, continúan siendo algo místicos para estos niños.

El tema de la muerte es desconocido para ellos, no encuentran el significado, ellos solo saben que su mamá ya no está y que quieren volver a estar con ella, en este punto ayudan mucho las creencias religiosas. Por ejemplo, no se le puede decir a un niño que ha perdido a su madre que está de viaje, se debe dar la noticia diciéndole que ya no volverá, pero que está en el cielo viendo lo que hace.

Como hablar con los niños a partir de 12 años aproximadamente: 

En esta etapa entramos en la pre-adolescencia o adolescencia, una etapa que se inicia con la pubertad y que supone un torbellino de emociones, período de cambios en la manera de pensar y acercarse al mundo. 

Los temas difíciles deben ser abordados con los adolescentes con sinceridad, explicando los hechos y no ocultando información. Ayuda mucho tener un espacio en casa programado para que cada miembro de la familia hable de lo ocurrido cada día, pero se debe evitar hablar constantemente del mismo tema fuera de ese momento, ya que solo alimentará el sufrimiento. Será una manera de intercambiar emociones y empezar a gestionarlas en vez de bloquearlas para evitar conductas agresivas o dañinas.

Es importante dejar que sean los chicos y chicas los que reflexionen y piensen, para así fomentar la evolución de sus pensamientos, acompañándoles en su malestar y haciéndoles de guía, contestar a sus preguntas y darles tu opinión si así te lo piden.

Según Piaget, desde los 12 años aproximadamente entramos en la etapa de las operaciones formales, donde se empieza a usar el razonamiento lógico inductivo y deductivo, y a desarrollar el pensamiento abstracto. Ya se formulan hipótesis y las pone a prueba para encontrar la solución a un problema, es capaz de razonar en contra de los hechos y de anticipar lo que sucederá aunque esté haciendo o no haciendo la acción. En definitiva tiene una mayor comprensión del mundo, de la idea de causa y efecto, una visión más abstracta de las cosas reales y de las imaginadas.

A través de un diálogo constructivo con tus hijos les ayudarás a sanar las heridas emocionales, usando una escucha activa darás espacio a que verbalicen sus pensamientos y sentimientos para sentirse mejor.

Nunca debemos olvidar que nuestros comentarios son percibidos por personas que todavía no han madurado psicológicamente, por lo que pueden interpretarlos de manera literal con los malos entendidos que ello puede generar, ya que todavía no disponen de recursos cognitivos desarrollados para entender y manejar los acontecimientos como nosotros.

“Solo se ve bien con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos”

El Principito

Belén Silván Oró

Psicóloga

 

 

Aquí os dejamos la entrevista realizada a MªÁngeles Muñoz sobre el tema: